lunes, 6 de julio de 2009

Desertor


¿por qué será que el ser humano le teme tanto a la soledad,
que corre ciego, insaciable tras lo que percibe como amor
y se desaucia en la entrega frenética y obsesiva de sí mismo,
devora, apasionado e impulsivo, los frutos de su víctima,
y huye
se escurre enloquecido, ahogado, embriagado de tanto ego
deserta a nuevas soledades
(o a las soledades que nunca abandonó)

para sumirse en la tristeza del desamor
o el amor no aprehendido
o mejor, no aprendido
no sabido, no disfrutado
no entregado
no compartido
no fusionado?

1 comentario:

Nayla. dijo...

Tan hermoso como siempre vos Sole!
Soy Nay.
:)

Yo también ando escribiendo, más como catarsis que como otra cosa.
Cariños del alma.
Y a ver cuándo nos juntamos con los chicos!

_